Síndrome del impostor: ¿Por qué te cuesta creer en tus propios éxitos?
- Selene

- hace 7 horas
- 2 Min. de lectura
Consigues un ascenso, terminas un proyecto con éxito o recibes un elogio sincero, pero en lugar de disfrutarlo, una voz interna te dice: "Ha sido suerte" o "Es cuestión de tiempo que se den cuenta de que no soy tan capaz como piensan".
Si esta sensación te resulta familiar, no estás sola. Estás experimentando lo que en psicología llamamos el síndrome del impostor.

¿Qué es el síndrome del impostor?
No es una enfermedad ni un trastorno, sino un fenómeno psicológico donde la persona es incapaz de internalizar sus logros.
A pesar de las pruebas objetivas de su competencia (títulos, años de experiencia, resultados), quienes lo sufren están convencidas de que son un "fraude" y de que han engañado a los demás sobre su valía.
Este fenómeno es especialmente común en personas autoexigentes y perfeccionistas que se encuentran en entornos competitivos o en etapas de grandes cambios.
Cómo identificar si el "impostor" está saboteando tu vida
El síndrome del impostor se manifiesta a través de varios patrones de conducta:
Perfeccionismo extremo: Te pones metas inalcanzables y, cuando no las cumples a la perfección, confirmas tu "falta de capacidad".
Exceso de trabajo: Trabajas mucho más que los demás para compensar esa supuesta falta de talento, lo que te lleva directo al burnout.
Miedo a la exposición: Evitas pedir aumentos, postularte a nuevos puestos o dar tu opinión por miedo a ser juzgada o "descubierta".
Atribución externa: Si algo sale bien, es porque "el examen era fácil" o "me ayudaron". Si sale mal, es "porque soy un desastre".
3 Estrategias para empezar a creer en ti
Diferencia sentimientos de hechos: Sentirse incapaz no significa serlo. Aprende a observar ese pensamiento como una emoción pasajera, no como una verdad absoluta.
Lleva un "Diario de Logros": Escribe cada éxito, por pequeño que sea, y las habilidades que usaste para lograrlo. Cuando el impostor aparezca, lee las pruebas objetivas de tu talento.
Rompe el silencio: El síndrome del impostor se alimenta del aislamiento. Hablar de ello con personas de confianza o en terapia te ayuda a normalizarlo y a restarle poder.
En Selene Psicología trabajamos con personas que sienten que quieren algo distinto, pero el miedo las detiene. A menudo, ese miedo es el "impostor" diciéndote que no te mereces el siguiente paso en tu vida.
Te ayudamos a:
Comprender de dónde surge tu vértigo al cambio y esa necesidad de validación constante.
Encontrar estrategias para avanzar poco a poco, ganando seguridad en cada paso.
Fortalecer tu confianza para sostener la incertidumbre de los nuevos retos.
✨ Porque cambiar da miedo, sí. Pero también es la forma de abrir nuevas puertas y descubrir partes de ti que aún no conocías.
¿Empezamos juntos? 👉 Pide tu primera sesión aquí
.png)



Comentarios