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Ansiedad funcional: cuándo el estrés deja de ayudarte y empieza a bloquearte

  • Foto del escritor: Selene
    Selene
  • 7 feb
  • 3 min de lectura

Vivir en alerta constante también es ansiedad


Hay personas que aparentemente “pueden con todo”. Trabajan, cumplen responsabilidades, responden mensajes, llegan a todo… o al menos lo intentan.

Pero por dentro viven agotadas.


Con la mente acelerada. Con una sensación constante de presión. Con dificultad para descansar incluso cuando tienen tiempo libre. Con pensamientos que no se detienen.

Y muchas veces no identifican lo que les ocurre como ansiedad porque siguen funcionando.


En Selene Psicología, como psicólogos en Valladolid, vemos con frecuencia cómo muchas personas normalizan niveles muy altos de estrés y ansiedad hasta que el cuerpo y la mente terminan colapsando.


La ansiedad no siempre aparece en forma de ataque de pánico. A veces se manifiesta de maneras mucho más silenciosas.



¿Qué es realmente la ansiedad?


Desde un punto de vista evolutivo, nuestro cerebro prefiere lo "malo conocido" que lo "bueno por conocer". La incertidumbre es interpretada por nuestra amígdala como una amenaza potencial. Ante lo desconocido, el sistema de alerta se activa, generando ansiedad, rumiación y miedo.


A esto se le suma el duelo por la identidad anterior. Cambiar no solo significa hacer cosas diferentes, sino dejar de ser la persona que éramos en la etapa anterior. Ese proceso de desprendimiento es doloroso y requiere tiempo.


La ansiedad es una respuesta natural de nuestro organismo ante una situación que percibimos como amenazante.


El problema aparece cuando el estado de alerta se mantiene de forma constante.

Es entonces cuando el cuerpo empieza a vivir como si estuviera en peligro incluso cuando no lo está.


Y eso tiene consecuencias físicas, emocionales y psicológicas.


Síntomas de ansiedad más frecuentes


Muchas personas llegan a terapia sin saber que lo que experimentan tiene relación con la ansiedad.


Algunos síntomas habituales son:

  • Sensación constante de preocupación

  • Pensamientos repetitivos

  • Dificultad para desconectar

  • Problemas para dormir

  • Tensión muscular

  • Cansancio mental

  • Irritabilidad

  • Sensación de ahogo o presión en el pecho

  • Taquicardias

  • Mareos

  • Problemas digestivos

  • Miedo a perder el control


Cada persona la vive de manera distinta.


Hay quienes la sienten más en el cuerpo. Otras personas la viven desde la rumiación mental o el agotamiento emocional.


Diferencia entre estrés y ansiedad


Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, no son exactamente lo mismo.

El estrés suele aparecer como respuesta a una situación concreta: exceso de trabajo, cambios importantes, problemas económicos, exámenes o conflictos.


La ansiedad, en cambio, puede mantenerse incluso cuando el motivo inicial ya no está presente.


Es como si el cuerpo aprendiera a vivir en tensión.


Cuando el cuerpo empieza a pedir ayuda


Muchas personas intentan sostener durante demasiado tiempo niveles altos de exigencia.


Hasta que empiezan a aparecer señales como:

  • Crisis de llanto

  • Bloqueos emocionales

  • Ataques de pánico

  • Insomnio

  • Sensación de no poder más

  • Desconexión emocional


El problema no es ser fuerte. El problema es sentir que tienes que serlo todo el tiempo.


Cómo trabajamos la ansiedad en terapia psicológica


En Selene Psicología trabajamos la ansiedad desde un enfoque profundo, cercano y adaptado a cada persona.


No se trata únicamente de aprender técnicas para relajarse.

También exploramos:


  • El origen del estado de alerta

  • La autoexigencia

  • La dificultad para poner límites

  • El perfeccionismo

  • El miedo al rechazo

  • Las heridas emocionales

  • La forma en la que gestionas tus emociones


La terapia psicológica permite comprender qué está ocurriendo y desarrollar herramientas más sanas para relacionarte contigo y con tu entorno.


Pedir ayuda también es cuidarte


No hace falta tocar fondo para empezar terapia.


A veces basta con darte cuenta de que llevas demasiado tiempo sobreviviendo en lugar de vivir.


✨ Porque cambiar da miedo, sí. Pero también es la forma de abrir nuevas puertas y descubrir partes de ti que aún no conocías, capacidades que solo salen a la luz cuando nos atrevemos a dar el paso.


¿Empezamos juntos? 👉 Pide tu primera sesión aquí

 
 
 

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